Epifanía: Revelación

Por P. Ed Liptak, SDB

El inglés no duda en robar palabras de muchos idiomas, como la palabra griega ‘epifanía’. Ejemplo: “En el estudio bíblico, tengo una epifanía tras otra”. Esta es una buena declaración en inglés. Significa que disfruto de una brillante revelación tras otra. En nuestra liturgia somos iluminados por varias manifestaciones de Dios a la humanidad. En el Bautismo, Dios se reveló a sí mismo por su voz y la paloma sobre la cabeza de Jesús. Jesús reveló su poder divino al convertir el agua en vino en Caná. La manifestación de la luz y el canto de los ángeles condujo a los pastores a Belén.

Hoy, intentamos tomar un solo pensamiento para orar, utilizando cada lectura de la Epifanía, la Revelación a las Naciones. Durante el tiempo de Navidad, Dios se manifestó al mundo en Jesús. Esa temporada termina el domingo después de la Epifanía, el Bautismo del Señor. Luego vienen los primeros domingos después de la Epifanía, el Tiempo Ordinario.

Ahora, conmovidos por las lecturas de la Epifanía, oramos:
De Isaías: “¡Levántate en esplendor, Jerusalén! Ha llegado tu luz, la gloria del Señor brilla sobre ti”… Señor, ayúdanos a aceptar lo que Isaías dice sobre la Ciudad Santa como dicho sobre la Santa Iglesia. Jesús, sé la luz que ilumina la oscuridad que rodea a la Ciudad. Brilla en nosotros, porque somos tu Iglesia. Que tu presencia revelada en nuestras vidas atraiga a otros hacia Ti como lo hicieron los Reyes Magos. Amén.

San Pablo: Ustedes son “coherederos, miembros del mismo cuerpo y copartícipes de la promesa en Cristo Jesús por medio del evangelio”. … Querido Dios, San Pablo fue el administrador de tu promesa de salvación a la Iglesia. Aceptamos la verdad de que juntos, somos miembros del Único Cuerpo de Cristo. Ayúdanos a vivir por fe como “coherederos” con Cristo y juntos llévanos a heredar el Cielo. Amén

Evangelio de Mateo: “¿Dónde está el rey de los judíos que acaba de nacer? Hemos visto su estrella en el oriente y venimos a adorarlo”. A nuestra manera, Jesús, también nosotros te hemos encontrado una vez más en Navidad. Algunas personas hostiles pueden burlarse de nuestra fe en ti. ¡Déjalos! Nosotros creemos. ¡Sálvanos! Amén.