The Salesian Center for Ongoing Formation-Berkeley hosts a weekend formation retreat for Catholic parish leaders and volunteers.
(Berkeley, California) – The essence of Don Bosco’s mission has always been a vibrant and living commitment to the youth. It is a commitment that requires not only love but also constant renewal, learning, and prayer. This spirit was beautifully alive during a recent weekend (August 8-9), when at the Salesian Center for Ongoing Formation (SCOF) in Berkeley, we had the joy of welcoming a dedicated group of 20 parish leaders and volunteers from St. Mary’s Church in Walnut Creek, CA, for a two-day formation retreat.

The theme of our time together was “Youth and Faith: Educating and Evangelizing in Today’s Contexts.” In a world that is rapidly changing, the challenge of connecting young people with the person of Jesus and the life of the Church is more crucial than ever. Our goal was to step back from our busy ministries, reflect together, and rediscover the core of our Salesian calling to be present to the young.
Our sessions were filled with rich dialogue and deep reflection. We explored three key areas that are vital for any modern youth ministry:
Youth and the Experience of God: We moved beyond assumptions and asked, “How do young people today experience the sacred? Where do they encounter God?” We discussed the importance of authenticity, listening, and creating spaces where they can explore their deepest questions without fear of judgment.
The Parish as a Home: We reaffirmed the Salesian vision of the parish community as a “home that welcomes.” This means being a family that actively accompanies its young people, offering them mentors, support systems, and a true sense of belonging. We shared practical strategies for making our parishes places where young people feel seen, valued, and empowered.
Nurturing Faith in New Ways: Recognizing that old methods may not always speak to new generations, we brainstormed creative and relevant ways to nurture and live the faith. From leveraging digital platforms for good to finding the sacred in service and social justice, we explored how to present the timeless truth of the Gospel in a language that today’s youth can understand and embrace.
While the topics were enriching, the true grace of the retreat lay in the moments of celebration and communion. The togetherness during meals, the laughter during group activities, and the quiet moments of personal prayer created a strong family spirit. The highlight of our time together was undoubtedly the celebration of the Eucharist, where we brought to the altar all our hopes, challenges, and renewed commitments. It was a beautiful reminder that our mission is not ours, but God’s, and that we undertake it together as a community of faith.
Participants from Saint Mary’s left with renewed energy, practical ideas, and a deeper sense of their vocation as educators and evangelizers in the spirit of Don Bosco. At SCOF, we are immensely grateful for their “yes” to this time of formation and for their passionate commitment to the youth of their parish. They are a testament that the Salesian charism remains alive and relevant, ready to face the future with hope and joy.
By the Salesian Center for Ongoing Formation (SCOF)
Editora: Judy Alvarez
Jóvenes y fe: Educar y evangelizar en los contextos actuales
El Centro Salesiano para la Formación Continua- Berkeley organiza un retiro de formación de fin de semana para líderes y voluntarios de parroquias católicas.
(Berkeley, California) – La esencia de la misión de Don Bosco siempre ha sido un compromiso vibrante y vivo con los jóvenes. Es un compromiso que requiere no solo amor, sino también renovación constante, aprendizaje y oración. Este espíritu se vivió con gran intensidad durante un fin de semana reciente (agosto 8-9), cuando en el Centro Salesiano de Formación Permanente (CSFP) de Berkeley tuvimos la alegría de recibir a un dedicado grupo de 20 líderes parroquiales y voluntarios de la parroquia de Santa María en Walnut Creek, CA para un retiro de formación de dos días.
El tema de nuestro tiempo juntos fue “Jóvenes y fe: Educar y evangelizar en los contextos actuales“. En un mundo que cambia rápidamente, el desafío de conectar a los jóvenes con la persona de Jesús y la vida de la Iglesia es más crucial que nunca. Nuestro objetivo fue tomar distancia de nuestros ajetreados ministerios, reflexionar juntos y redescubrir la esencia de nuestra vocación salesiana: estar presentes para los jóvenes.
Nuestras sesiones estuvieron llenas de diálogos enriquecedores y profundas reflexiones. Exploramos tres áreas clave, vitales para cualquier ministerio juvenil moderno:
Los jóvenes y la experiencia de Dios: Trascendimos las suposiciones y nos preguntamos: “¿Cómo experimentan los jóvenes de hoy lo sagrado? ¿Dónde encuentran a Dios?”. Dialogamos sobre la importancia de la autenticidad, la escucha y la creación de espacios donde puedan explorar sus preguntas más profundas sin temor a ser juzgados.
La parroquia como hogar: Reafirmamos la visión salesiana de la comunidad parroquial como un “hogar que acoge”. Esto significa ser una familia que acompaña activamente a sus jóvenes, ofreciéndoles mentores, sistemas de apoyo y un verdadero sentido de pertenencia. Compartimos estrategias prácticas para que nuestras parroquias sean lugares donde los jóvenes se sientan vistos, valorados y empoderados.
Alimentando la fe de nuevas maneras: Reconociendo que los métodos tradicionales no siempre son atractivos para las nuevas generaciones, intercambiamos ideas sobre maneras creativas y relevantes de nutrir y vivir la fe. Desde el uso de las plataformas digitales para el bien hasta la búsqueda de lo sagrado en el servicio y la justicia social, exploramos cómo presentar la verdad eterna del Evangelio en un lenguaje que la juventud de hoy pueda comprender y adoptar.
Si bien los temas fueron enriquecedores, la verdadera gracia del retiro residió en los momentos de celebración y comunión. La convivencia en las comidas, las risas durante las actividades grupales y los momentos de oración personal crearon un fuerte espíritu de familia. El momento culminante de nuestro tiempo juntos fue, sin duda, la celebración de la Eucaristía, donde llevamos al altar todas nuestras esperanzas, desafíos y renovados compromisos. Fue un hermoso recordatorio de que nuestra misión no es nuestra, sino de Dios, y que la asumimos juntos como comunidad de fe.
Los participantes de Santa María se marcharon con energías renovadas, ideas prácticas y un sentido más profundo de su vocación como educadores y evangelizadores en el espíritu de Don Bosco. En CSFP estamos inmensamente agradecidos por su “sí” a este tiempo de formación y por su apasionado compromiso con los jóvenes de su parroquia. Son testimonio de que el carisma salesiano sigue vivo y vigente, listo para afrontar el futuro con esperanza y alegría.
Por: Centro Salesiano de Formación Permanente (CSFP)
