(ANS – Los Angeles) – Un estudio regional sobre Inteligencia Artificial (IA) está transformando la forma en que los Salesianos de Don Bosco en América perciben su misión en un mundo cada vez más digital. Encargado por el P. Hugo Orozco, Regional de Interamérica, y apoyado por los líderes Inspectoriales de diez inspectorías, la iniciativa se puso en marcha para preparar el Encuentro Inspectorial Interamericano del 2025 en Berkeley.
Coordinada por la Oficina de la Pastoral Juvenil Salesiana Inspectoría (Oeste de EE. UU.) del Estado de San Francisco la investigación no tenía como único objetivo analizar la tecnología, sino escuchar, comprender cómo se está abordando, cuestionando y viviendo la IA (Inteligencia Artificial) en las comunidades Salesianas, las escuelas y las pastorales juveniles de toda la región.
Escuchando a la Región
El estudio recopiló las opiniones de 140 Salesianos de Don Bosco y 1,375 colaboradores laicos de toda América, desde México hasta Bolivia, desde Ecuador hasta el Caribe y desde Estados Unidos hasta Perú. Juntos, ofrecieron una visión panorámica de la curiosidad, el discernimiento y la profunda preocupación pastoral.
Aunque muchos participantes describen la IA (Inteligencia Artificial) como un recurso útil y una fuente de incertidumbre, sus reflexiones revelan una convicción compartida: la tecnología debe permanecer siempre al servicio de la humanidad. Puede ayudar con homilías, traducciones, catequesis y administración, pero nunca debe sustituir el corazón de la Misión Salesiana: la presencia personal, la escucha y la relación. «La IA ( Inteligencia Artificial) debería ayudarnos a ser más humanos, no menos», resumió uno de los encuestados, haciéndose eco el tema central del estudio.
La Esperanza y La Precaución entrelazadas
En toda la región, existe un creciente entusiasmo por el potencial de la IA (Inteligencia Artificial) en la educación, la evangelización y la comunicación pastoral. Los Salesianos ven cómo estas herramientas pueden ahorrar tiempo para la misión, simplificando las tareas rutinarias y permitiendo una mayor atención a los jóvenes. Al mismo tiempo, el estudio registra fuertes reservas. Más de la mitad de los encuestados temen que la IA ( Inteligencia Artificial) pueda disminuir el contacto personal, el discernimiento espiritual, o crear dependencia y superficialidad. Otros expresan su preocupación por los riesgos éticos, la desinformación y el uso indebido de los datos. El consenso emergente es que la IA (Inteligencia Artificial) no debe rechazarse ni aceptarse ciegamente, sino que debe discernirse. Insisten en que la IA (Inteligencia Artificial) debe seguir siendo una servidora de la comunión, ayudando a formar seres humanos reflexivos, compasivos y críticamente conscientes.
Formación: la prioridad pastoral
La recomendación más recurrente entre los encuestados es la urgente necesidad de formación— técnica, ética y espiritual. Los Salesianos de todo el continente hacen hincapié en que cualquier enfoque serio de la IA (Inteligencia Artificial) debe integrar la reflexión moral y el discernimiento pastoral. Piden programas de formación regulares, que empiezen con la formación religiosa inicial y continúen a lo largo de su vida apostólica. Entre las sugerencias prácticas se incluyen talleres breves, redes de aprendizaje entre compañeros, materiales bilingüesy «campeones de la IA» locales capaces de asesorar a otros.
Según los encuestados, dicha formación garantizará que los educadores y los agentes pastorales sigan siendo fieles a la visión de Don Bosco sobre la educación integral— que une la razón, la fe y el afecto, incluso en contextos digitales.
Encontrándose con los jóvenes en los patios digitales
Una idea central del estudio es el reconocimiento de que la IA ya influye en la forma en que los jóvenes aprenden, se comunican y toman decisiones. Muchos jóvenes recurren a las herramientas digitales, incluso para obtener orientación moral o espiritual, antes de acudir a un mentor. Este hallazgo desafía a los salesianos a renovar su presencia en lo que Don Bosco llamaría hoy en día los "patios digitales." La tarea no consiste en competir con la tecnología, sino en orientar su uso, ayudando a los jóvenes a desarrollar la conciencia y el pensamiento crítico. Los participantes subrayan que, si bien la IA puede ayudar en la preparación y la organización, nunca podrá sustituir el encuentro cara a cara esencial para el acompañamiento, la confesión o la dirección espiritual. El objetivo es claro: la tecnología debe abrir caminos al diálogo, no cerrar los corazones al contacto humano.
Usos prácticos y creativos
Actualmente, la IA cumple funciones principalmente prácticas en el Ministerio Salesiano: redactar lecciones, generar materiales para la catequesis, preparar charlas, traducir documentos o gestionar tareas de comunicación. Un grupo más reducido está experimentando con aplicaciones más creativas, como la narración digital, el diseño o la participación en redes sociales dirigidas a los jóvenes. De cara al futuro, muchos sueñan con desarrollar un «copiloto Salesiano»— una plataforma digital basada en el espíritu salesiano. Esta plataforma apoyaría la oración, la predicación, la planificación pastoral y la creación de contenidos, al tiempo que defendería la ética, la autenticidad y la privacidad. El objetivo no es sustituir el discernimiento pastoral, sino simplificar el trabajo y reforzar la colaboración en todo el continente americano.
Conferencistas Mayores y la Accesibilidad
El estudio revela el entusiasmo por la posibilidad de que la IA ayude a los conferencistas mayores a mantenerse activos y conectados. Los encuestados sugieren que unas herramientas sencillas y fáciles de usar podrían facilitar la comunicación, la oración y el aprendizaje continuo, siempre que complementen, y nunca sustituya, la presencia humana y la fraternidad. Las propuestas incluyen formatos accesibles con dictado de voz, texto en letra grande y tutoriales sencillos, que ayuden a salvar la brecha digital dentro de las comunidades y promueven la inclusión a todos los miembros.
Una comunidad madura pero con esperanza
Los datos demográficos muestran que más de la mitad de los Salesianos que participaron tienen 51 años o más, con una media de 31 años de profesión religiosa. A pesar de sus limitados conocimientos técnicos, sus respuestas transmiten apertura, curiosidad y creatividad pastoral. Para esta comunidad madura, el reto no es dominar los programas, sino garantizar que la tecnología profundice la autenticidad, la presencia y la fe. La IA solo cobra valor cuando apoya el encuentro humano y la misión de evangelizar a los jóvenes.
El proceso sinodal en acción
Bajo el liderazgo del P. Fabián Cárdenas y Luis Chacón de la Inspectoría de San Francisco (EE. UU. Oeste), la investigación fue un modelo de sinodalidad— caminar, escuchar y discernir juntos más allá de las barreras lingüísticas y culturales. El informe final concluye con una dirección clara: la IA debe convertirse en un aliado pastoral, ayudando a las personas a orar, pensar y amar más profundamente. El llamamiento no es solo a utilizar la tecnología con prudencia, sino a volver a la intuición fundacional de Don Bosco: estar presente, siempre y en todas partes, con el corazón de un padre, un maestro y un amigo.
Con la vista puesta en el futuro
El equipo de investigación tiene previsto publicar una segunda fase centrada en las opiniones de los propios jóvenes— sus esperanzas, preguntas y retos en relación con la IA, la fe y la vocación. Este siguiente paso pretende continuar el diálogo iniciado en este primer estudio: un proceso de discernimiento que une la experiencia, la ética y la profundidad espiritual. En todo el continente americano, este llamamiento resuena con renovada convicción: cada innovación, cada nueva herramienta digital, es otro patio en el que se invita al espíritu Salesiano a habitar, acompañar, educar y evangelizar con sabiduría, creatividad y alegría.
Escrito por JC Montenegro
