La fe que transmitimos: San Lucas celebra la Misa de los Abuelos

Por Anthony Rodriguez, Equipo Editorial de Comunicaciones

(Stockton, California – 8 de septiembre de 2026) — La fe rara vez se transmite de una generación a otra solamente con palabras. Con más frecuencia, se transmite a través de una vida bien vivida: una oración susurrada en la mesa de la cocina, una historia bíblica conocida, una Misa dominical compartida, una tradición familiar o la presencia silenciosa de alguien que siempre ha estado allí.

Ese regalo intergeneracional fue celebrado en la Iglesia de San Lucas en Stockton, donde los feligreses se reunieron recientemente para una Misa especial de los Abuelos, en honor a los abuelos cuyo amor, sabiduría, fe y guía continúan formando a las familias e inspirando a los jóvenes.

El P. Thomas Thodukulam, SDB, celebró la Misa, ayudando a que la ocasión fuera una celebración alegre y significativa de la familia y la fe. La Misa ofreció más que una oportunidad para honrar a los abuelos; también recordó a todos el importante papel que desempeñan en la formación de la fe de la próxima generación.

Grandparents hold a special place in family life. Through their stories, traditions, prayers, and example of faith, they help pass on a legacy of love and faith to the next generation. Simple moments—teaching a prayer, sharing a Bible story, or making Sunday Mass a family tradition—can leave a lasting impression on a young person’s faith. The Grandparents’ Mass at St. Luke celebrated this beautiful and enduring witness.

Esta celebración parroquial es un sencillo ejemplo del espíritu educativo y pastoral de San Juan Bosco, que recuerda a sus Salesianos la importancia de crear un ambiente familiar y acogedor para los jóvenes. Don Bosco creía que los jóvenes necesitaban adultos que los conocieran, los amaran, los guiaran y los acompañaran. Los abuelos viven esta misión de una manera particularmente hermosa. Acompañan a los jóvenes en los momentos cotidianos de la vida.

La Misa de los Abuelos también invita a toda la comunidad parroquial a reflexionar sobre cómo se transmite la fe. Cuando los abuelos comparten su fe con sus nietos, ayudan a crear un puente entre el pasado y el futuro de la Iglesia. Y cuando los jóvenes experimentan esa fe a través del testimonio de alguien a quien aman, la fe se vuelve personal. La celebración en San Lucas nos recuerda que cada generación tiene algo que dar y algo que recibir.

Los abuelos ofrecen sabiduría y testimonio. Los jóvenes ofrecen energía, preguntas, esperanza y una mirada al futuro. Las familias reúnen esos dones, creando comunidades donde la fe puede seguir creciendo. San Juan Bosco nos recuerda con su vida que los jóvenes necesitan adultos que los amen y que caminen y recorran con ellos las diferentes etapas de su desarrollo. Los abuelos nos recuerdan que este acompañamiento puede comenzar mucho antes de que un joven entre a un salón de clases, un centro juvenil o un programa parroquial, y puede continuar a lo largo de toda la vida, a través de un hermoso recuerdo o momento a la vez.

«No basta con amar a los jóvenes; ellos deben saber que son amados.» – St. John Bosco