Un encuentro bajo el signo de la misión: Madagascar, entre rostros e historias

(ANS – Turín) – Fue un evento dedicado a la misionariedad, al reconocimiento y al compartir el que se vivió el domingo 11 de octubre de 2026 en Turín-Valdocco entre los responsables de la Procura Misionera salesiana “Missioni Don Bosco” y algunos de sus benefactores, reunidos para un momento de encuentro y de profundización sobre el significado del compromiso misionero salesiano.

En el centro del encuentro, el relato del reciente viaje a Madagascar, ocasión para conocer más de cerca la realidad de las misiones salesianas y los rostros encontrados sobre el terreno.

A dar un particular significado a la jornada fue la celebración de la misa, presidida por el padre Jorge Crisafulli, Consejero General para las Misiones, y concelebrada por el padre Luca Barone, presidente de Missioni Don Bosco.

En la celebración participaron también los demás delegados para las Misiones y los salesianos que parten, provenientes de todo el mundo y listos para recibir la cruz misionera el próximo 17 de octubre: una presencia que evidenció el vínculo entre quien parte, quien acompaña la misión y quien, a través de su propia solidaridad, contribuye a sostenerla.

Madagascar fue el hilo conductor del encuentro: un país con grandes desafíos sociales y económicos, pero también rico en comunidades, jóvenes e historias en las que la presencia salesiana continúa traduciéndose cada día en educación, acogida y oportunidades.

A través de las imágenes y los testimonios del viaje, los donantes pudieron entrar en contacto con una realidad geográficamente lejana, pero vuelta cercana por el compromiso concreto de los misioneros y por el sostén de una familia más amplia que los acompaña.

La jornada renovó así el sentido de un vínculo profundo: los benefactores son parte de la misión, porque permiten que las obras salesianas continúen acompañando a los jóvenes y sosteniendo a las comunidades más vulnerables.

Una sinergia que une a quien es llamado a partir y a quien elige sostener, también desde lejos, el camino de la misión.