La Visita del Rector Mayor a los salesianos de Atocha

(ANS – Madrid) – Del 23 al 25 de octubre de 2026, el padre Fabio Attard visitó la casa salesiana de Madrid para conmemorar el 125º aniversario de la escuela y el 150º aniversario de la Asociación de Salesianos Cooperadores. Desde su elección como Rector Mayor en el Capítulo General 29, celebrado entre marzo y abril de 2025, esta es la segunda visita oficial del padre Attard a una casa salesiana en España, después de la realizada en Ciutadella (Menorca) exactamente hace un año.

Primera etapa: la escuela

El Rector Mayor llegó a la escuela a las 9:00. En la entrada, acompañado por el padre José Carlos Sobejano, superior de España-Santiago el Mayor (SSM), fue recibido por Ángel Astorgano, director de la casa salesiana; Óscar Vázquez, director del centro; otros salesianos y representantes del cuerpo docente y de los estudiantes.

La primera actividad se desarrolló en el patio de Formación Profesional, donde las distintas realidades de la casa entregaron al Rector Mayor objetos y recuerdos.

Posteriormente, dedicó la primera hora de la visita a recorrer los diferentes niveles educativos: Formación Profesional, Educación Secundaria Obligatoria (ESO), Educación Infantil, Educación Primaria y Bachillerato, donde fue recibido con entusiasmo por los estudiantes. Particularmente cálido fue el encuentro con los más pequeños. A los estudiantes de bachillerato les recordó también su responsabilidad como modelos y puntos de referencia para sus compañeros más jóvenes.

Don Bosco, un modelo de vida

Uno de los momentos más destacados de la mañana fue el tradicional “buenos días” salesiano, dirigido por el Rector Mayor a un patio repleto de estudiantes y docentes.

En su mensaje, presentó a Don Bosco como un modelo de vida, subrayando cómo, aunque tuvo que afrontar dificultades inmensas, mantuvo siempre una visión centrada en la humanidad, y no en el poder.

“Mirad su ejemplo”, les dijo, “porque vuestra vida es el don más grande que poseéis y debéis valorarla al máximo”.

También animó a los jóvenes a aprovechar plenamente las oportunidades que ofrece la educación para prepararse para la vida, recordándoles que, en muchas partes del mundo, millones de niños y jóvenes no tienen acceso a tales posibilidades. Concluyó invitándolos a mostrar amabilidad y cercanía hacia los más pobres, siguiendo las huellas de Don Bosco.

La mañana continuó con uno de los elementos visuales más sugestivos de la visita: el mosaico humano que, cada año, los estudiantes realizan en el patio en el marco del camino pastoral. Para la ocasión, los chicos formaron el número ciento veinticinco –para celebrar el aniversario de la escuela– junto con el tema pastoral del año: “Esta es tu casa”. El momento terminó con un aplauso de todos los presentes.

Una cápsula para la historia

Los dos mil seiscientos estudiantes del instituto se reunieron luego en la zona cubierta del patio para participar en la ceremonia de la “cápsula del tiempo”. El Padre Ángel Astorgano y algunos alumnos presentaron los objetos y los recuerdos que se introducirían, mientras el Rector Mayor los colocaba con cuidado dentro del contenedor metálico.

Una vez sellada, la cápsula fue fijada a una estructura montada en la pared, con la intención de que sea reabierta dentro de cincuenta años. El evento concluyó con el descubrimiento de una placa en recuerdo de la visita del padre Fabio Attard.

Encuentros con los estudiantes

Después de una breve pausa, el Rector Mayor se dirigió a la Basílica de María Auxiliadora para dos encuentros con grupos de estudiantes del instituto: primero con los de los últimos años de educación secundaria y, posteriormente, con los estudiantes de los itinerarios de Formación Profesional.

En ambos momentos de diálogo, subrayó la importancia de una educación integral, que conjugue la preparación académica y tecnológica con el crecimiento humano y personal. También puso de relieve la dignidad de cada joven, el valor de la confianza en las propias capacidades y la necesidad de un acompañamiento que ayude a los estudiantes a descubrir su propio potencial y a trazar su proyecto de vida.

“Nunca tengáis miedo ni vergüenza de tener a Jesús como amigo. Jesús no quita nada”, les recordó, animándolos a mantener abierta la relación con Dios. Habló también de María, como de una madre que acompaña y ofrece su ayuda.

Dirigiéndose a los alumnos de Formación Profesional, señaló el programa salesiano como una oportunidad para el futuro, elogiando su equilibrio entre las competencias técnicas y el crecimiento humano. Subrayó que cada estudiante debe ser considerado como una persona y “no como un cliente”, y que los centros salesianos deben ser como una casa, donde los jóvenes se sientan acogidos y sostenidos.

También el personal de la casa inspectorial tuvo un breve encuentro con el Rector Mayor en la plaza que conduce a la Basílica de María Auxiliadora.

Los jóvenes necesitan modelos de referencia que no los abandonen

La mañana concluyó con un encuentro que reunió a casi doscientos docentes en la cripta del centro de los salesianos de Atocha. Dirigiéndose al personal educativo, el Rector Mayor reflexionó sobre los desafíos actuales en el ámbito educativo y sobre la actualidad del Sistema Preventivo de Don Bosco.

El Rector Mayor llamó la atención sobre el creciente sentido de abandono que perciben muchos jóvenes, subrayando que necesitan adultos capaces de permanecer a su lado y de ser puntos de referencia estables. A este respecto, remarcó que la educación es una experiencia profundamente humana, que hunde sus raíces en las relaciones, en la escucha y en el acompañamiento.

“Don Bosco quería una ‘casa’”, subrayó, recogiendo en esta expresión un enfoque educativo fundado en vínculos personales y pequeños gestos cotidianos. También animó a los educadores a promover el diálogo, a enseñar a los estudiantes a pensar y a sostener a los jóvenes cuando se equivocan –una tarea fundamental en una cultura que no siempre favorece la reflexión.

Finalmente, lanzó un llamado a la coherencia: “Los jóvenes nos observan continuamente”. Los adultos, recordó, transmiten valores no solo a través de las palabras, sino también a través de su manera de vivir y de relacionarse con los demás.

El encuentro concluyó con el Rector Mayor saludando personalmente a cada docente y entregando un regalo conmemorativo con motivo del aniversario de la escuela.

Misión entre los jóvenes

La Visita se concluyó con la eucaristía en la Basílica de María Auxiliadora, celebrada “con el corazón lleno de gratitud”, como subrayó el Rector Mayor en su homilía. En su intervención, recordó la visión de Don Bosco que llevó a la fundación de los Salesianos Cooperadores: “tener hombres y mujeres que, sin abandonar a sus familias, su trabajo o su lugar en la sociedad, compartieran con él la misión a favor de los jóvenes”.

A la luz del Evangelio del 30º domingo del Tiempo Ordinario, el Rector Mayor subrayó que el amor –lejos de ser una obligación– es “un don que Dios nos regala gratuitamente; es su manera de salir a nuestro encuentro con su amor divino”.

Después de todo, “nadie ama por decreto”; más bien, amamos porque Dios nos amó primero. Esto sucede porque “el amor es una realidad que Dios nos hace conocer y nos permite experimentar, por su exclusiva iniciativa”.

El texto completo de la homilía del Rector Mayor está disponible al final de la página, en formato PDF.