(ANS – Roma) – En la tarde del 29 de octubre de 2026, memoria litúrgica del beato Miguel Rúa, el Rector Mayor, padre Fabio Attard, dirigió las buenas noches a la comunidad Sagrado Corazón de la Sede Central Salesiana.
La carta del Santo Padre
El padre Attard compartió con la comunidad una carta de agradecimiento de la Secretaría de Estado, fechada el 21 de octubre. Responde al mensaje que el Rector Mayor había enviado, en nombre de la Congregación y de la Familia Salesiana, con ocasión de la reciente hospitalización del Santo Padre.
El papa León XIV agradeció la afectuosa cercanía y expresó vivo reconocimiento por la atención y por las oraciones elevadas por su pronta recuperación. Invocando los dones de la alegría y de la paz, envió la bendición apostólica a todos los que se unieron al mensaje. La carta está firmada por el Sustituto para los Asuntos Generales, monseñor Paolo Rudelli.
Don Rúa, “discípulo pleno”
El Rector Mayor recordó al primer sucesor de Don Bosco citando las relaciones del padre Aldo Giraudo y del padre Francesco Motto en el Congreso internacional sobre Don Rúa, celebrado en el año 2010. Escribe el padre Giraudo que don Rúa mostró a la Iglesia y a la Familia Salesiana cómo vive un “discípulo pleno”. Lo hizo con el don total y gozoso de sí mismo, y con el cuidado de los detalles y la observancia generosa de la regla, vividas como obediencia de amor al fundador.
Referring to Fr. Giraudo’s presentation, Fr. Attard explained that Fr. Rua showed the Church and the Salesian Family what it means to live as a “successful disciple.” He did so through the total and joyful gift of himself, attention to detail, and generous observance of the Rule, which he lived as an act of loving obedience to the Founder.
Los tres núcleos de santidad salesiana:
- La entrega incondicional a Dios en la vocación oratoriana, para la salvación de los jóvenes, vivida con amor gozoso y perseverante. El padre Attard precisó que no es emotividad ni gratificación autocentrada, sino que tiene consecuencias espirituales y carismáticas personales e institucionales.
- Una vida vivida constantemente en la presencia de Dios. Los testigos de los procesos de beatificación describen en él una tensión mística permanente, hecha de oración, recogimiento y eucaristía, fuente de su intensa actividad.
- La ascesis y la sobriedad al servicio de la misión. La austeridad, en don Rúa, es una dimensión del carisma, no un gusto o una elección personal. El Rector Mayor invitó a reflexionar sobre este tema en un contexto cada vez más superficial y banal.
Cuatro rasgos y una invitación
Giraudo concluye con cuatro rasgos puestos de relieve por los testigos:
- El vínculo filial con Don Bosco. Para el padre Attard significa no solo amarlo, sino conocerlo y estudiarlo.
- Un gobierno ponderado, colegial y paternal.
- Una humildad que ponía siempre de relieve a Don Bosco. En las tarjetas de presentación quería solo nombre, apellido y la condición de sacerdote.
- El don del consejo y de la consolación, como confesor y director espiritual.
Ante los desafíos actuales, dijo el Rector Mayor, volver al tesoro de familia y encontrar a don Rúa es un gran consuelo.
Luego invitó a todos a pedir al Señor “el don del milagro”, es decir, que don Rúa sea declarado santo.
Su figura, explicó, ilumina la necesidad de gobernar y da sentido y visión a la sobriedad con la que afrontar las pobrezas.
Concluyó con la invocación: “Beato Miguel Rúa, ruega por nosotros”.
