(ANS – Medellín) – Hay encuentros que abren nuevos caminos. En la Pontificia Universidad Bolivariana de Colombia, padre Gustavo Maury López, ecónomo de la Inspectoría “San Luis Beltrán” de Colombia-Medellín (COM), se reunió con la primera dama del país, Ana Lucía Pineda. Ella está al frente de algunas de las iniciativas sociales más importantes de la nación y ejerce como madrina del programa “ICETEX, un corazón para la educación”.
Este encuentro va más allá del simple protocolo: pone en contacto a una familia religiosa, comprometida desde hace más de un siglo en la educación de los jóvenes más pobres de Colombia, con una de las figuras clave que, en este momento, está movilizando la solidaridad nacional tras el terremoto.
Para las comunidades salesianas afectadas por el sismo, este vínculo ofrece visibilidad, un canal de diálogo y la oportunidad de hacer llegar las necesidades de sus niños y jóvenes a quienes promueven las principales iniciativas sociales del país. Don Bosco, hace más de un siglo, lo resumió en una frase que hoy adquiere un nuevo significado: “la educación es cosa del corazón”.
Del “corazón único” de la emergencia al de la educación
Ana Lucía Pineda ha definido a las mujeres, los niños y los adultos mayores como prioridades de su labor, con un estilo basado en la cercanía directa con los territorios. Al día siguiente del terremoto lanzó la campaña “Colombia, un solo corazón”, que activó más de treinta puntos de recolección e involucró a más de quince empresas e instituciones para llevar alimentos y medicamentos a las zonas más afectadas. Por este compromiso recibió la Medalla Nydia Quintero Turbay.
Hoy ese mismo compromiso se extiende a la educación. En su calidad de madrina de la iniciativa del ICETEX, la primera dama invita a empresas y ciudadanos a apoyar a los jóvenes que desean acceder, continuar y obtener un título en la educación superior.
Se trata de un programa que se entrelaza con la misión salesiana: niños, niñas y jóvenes, formación para el trabajo y acompañamiento a las familias más frágiles. Por eso, la Inspectoría COM ve en este acercamiento un punto de partida para el diálogo y la cooperación en favor de los destinatarios de sus obras.
Dos iniciativas, un único objetivo
El 28 de octubre, la universidad reunió a algunos de los principales protagonistas de las inversiones sociales del país. La Inspectoría salesiana participó en ambos encuentros con un objetivo preciso: dar a conocer la situación de las obras afectadas por el terremoto a quienes pueden contribuir a las decisiones y a las intervenciones de apoyo.
- - Foro AFE “Prosperidad Compartida” 2026: el encuentro anual que reúne a fundaciones, empresas, mundo académico, sector público y organizaciones de cooperación internacional. La edición de este año dedicó una sesión a la emergencia y a los procesos de recuperación y reconstrucción después del terremoto. La jornada del 28 de octubre se concentró en los temas de la emergencia y de la educación, con el panel “Unir las fuerzas transforma: de la emergencia a la acción” y una conferencia del exministro portugués Nuno Crato sobre la educación basada en evidencias científicas.
- - ICETEX: una iniciativa surgida en respuesta al terremoto del 10 de agosto, que permite a empresas y ciudadanos realizar donaciones, a través del ICETEX, para favorecer el acceso de los jóvenes a la educación superior, la continuación de los estudios y la obtención del título de estudio. En la presentación de la iniciativa participó también Tatiana Céspedes, abogada y activista, esposa del vicepresidente colombiano.
Las consecuencias del terremoto
El terremoto del 10 de agosto afectó a varias comunidades salesianas en las ciudades de Cali, Condoto, Dosquebradas, Tuluá, Popayán, Ibagué y Medellín. Detrás de cada edificio dañado hay niños, adolescentes y jóvenes que esperan poder regresar a sus aulas, a los laboratorios y a las parroquias, junto con familias que, después del sismo, se han encontrado en condiciones de mayor vulnerabilidad.
Mientras continúan las verificaciones técnicas para evaluar la magnitud de los daños, las actividades de las obras salesianas siguen gracias al compromiso de los educadores, de los colaboradores y de los salesianos.
Mientras la Inspectoría COM continúa las numerosas actividades de asistencia a las personas afectadas por el sismo, este encuentro con la primera dama confirma que la educación de los jóvenes puede unir a un país entero.
“Como inspectoría, comentó el ecónomo inspectorial, no nos quedamos de brazos cruzados: tocamos puertas en Colombia, y cada alianza que construimos aquí multiplica la ayuda que generosamente llega del exterior”.
Además, la solidaridad de las Procuras Misioneras y de la red salesiana internacional ha sido determinante desde las primeras horas.
“A ellos queremos decirles, con gratitud y transparencia, que su apoyo no cae en el vacío, continúan desde la Inspectoría COM. Llega a una inspectoría que se mueve, que gestiona y que busca integrar los recursos locales a cada donación recibida. El acercamiento a la primera dama y a las fundaciones del país es una demostración concreta de este compromiso”.
Para más información sobre las ayudas, las iniciativas en curso y las modalidades para poder donar, es posible consultar el sitio web dedicado a la emergencia, disponible en este enlace.
