By Maria Quilizapa, Salesian Cooperator Candidate
(Bellflower, California) – My husband Abraham and I were among eight aspiring Salesian Cooperators from St. Dominic Savio Church who attended the retreat on July 31 at St. John Bosco High School Chapel in Bellflower. The retreat was led by Fr. Alejandro Rodriguez, SDB, a professor at the Institute of Salesian Studies in Berkeley, California.
I attended the retreat with an open heart, eager to deepen my understanding of the Salesian mission. Within the first few minutes of listening to Fr. Rodriguez, I felt an even stronger sense of why becoming a Salesian Cooperator is my calling. One statement, in particular, deeply resonated with me: “We must see the love of God in all things, but specially in young people.” Throughout the retreat, Fr. Rodriguez reflected on the lives of St. John Bosco and Mama Margarita, Don Bosco’s first dream, the influence of St. Joseph Cafasso, and many other aspects of the Salesian Cooperator’s charism. The five hours seemed to pass in an instant. Every presentation strengthened my desire to dedicate myself to serving and accompanying young people through the Salesian mission.
I left the retreat with a deeper understanding that the Oratory is not simply a building. Rather, the Oratory lives within the Salesian Cooperators who walk alongside young people, educate them, love them as the Good Shepherd does, and, above all teach by the witness of their own lives. This retreat reaffirmed my commitment to continue discerning and, God willing, to embrace this vocation as a Salesian Cooperator.

Retiro fortalece el sentido de vocación de una aspirante a Cooperadora Salesiana
Por Maria Quilizapa – Aspirante a Cooperador Salesiano
Mi esposo Abraham y yo formamos parte del grupo de ocho aspirantes a Cooperadores Salesianos de la iglesia San Domingo Savio que asistió al retiro el 31 de julio en la capilla de la escuela secundaria San Juan Bosco, en Bellflower. El retiro fue dirigido por el padre Alejandro Rodríguez, SDB, profesor del Instituto de Estudios Salesianos en Berkeley, California.
Asistí al retiro con el corazón abierto y con el deseo de profundizar mi comprensión de la misión salesiana. A los pocos minutos de escuchar al padre Rodríguez, sentí con mayor fuerza la razón por la cual ser Cooperadora Salesiana es mi vocación. Una frase, en particular, resonó profundamente en mí: “Debemos ver el amor de Dios en todas las cosas, pero especialmente en los jóvenes.” A lo largo del retiro, el padre Rodríguez reflexionó sobre las vidas de San Juan Bosco y Mamá Margarita, el primer sueño de Don Bosco, la influencia de San José Cafasso y muchos otros aspectos del carisma del Cooperador Salesiano. Las cinco horas parecieron pasar en un instante. Cada presentación fortaleció mi deseo de dedicarme a servir y acompañar a los jóvenes a través de la misión salesiana.
Salí del retiro con una comprensión más profunda de que el Oratorio no es simplemente un edificio. Más bien, el Oratorio vive en los Cooperadores Salesianos que caminan junto a los jóvenes, los educan, los aman como lo hace el Buen Pastor y, sobre todo, enseñan mediante el testimonio de sus propias vidas. Este retiro reafirmó mi compromiso de seguir discerniendo y, si Dios quiere, de abrazar esta vocación como Cooperadora Salesiana.
