Salesian Joy Beyond Our Meetings

By Susana Carrillo, Salesian Cooperator

(Bellflower, California) – The Salesian Cooperators of the Spanish Group of the Local Center at St. Dominic Savio Church in Bellflower, California, recently gathered for a joyful day of fellowship, friendship, and relaxation.

Away from our regular activities, we had the opportunity simply to enjoy one another’s company—sharing a meal, conversations, laughter, and even some refreshing time in the pool.

Moments like these are an important part of our life as Salesian Cooperators. They allow us to strengthen the bonds of friendship and fraternity that unite us as a community and remind us that the Salesian spirit is also lived through joy, family spirit, simplicity, and being present to one another.

Our different ages, backgrounds, and experiences enrich our community, but we are united by the same Salesian vocation and by our desire to follow Don Bosco’s example of living our faith with joy.

We are grateful for this beautiful opportunity to slow down, reconnect, celebrate friendship, and simply enjoy being together.

May the joy we share as a community continue to strengthen us as we carry out our Salesian mission in our families, our parish, and among young people.


La alegría salesiana más allá de nuestras reuniones

Por Susana Carrillo, Salesiana Cooperadora

(Bellflower, California) – Los Salesianos Cooperadores del Grupo Español del Centro Local Santo Domingo Savio en Bellflower, California, nos reunimos recientemente para disfrutar de un alegre día de convivencia, amistad y descanso.

Dejando por un momento nuestras reuniones habituales, la formación y las actividades apostólicas, tuvimos la oportunidad de simplemente disfrutar de nuestra compañía: compartir una comida, conversar, reír y hasta refrescarnos un poco en la piscina.

Estos momentos también forman una parte importante de nuestra vida como Salesianos Cooperadores. Nos ayudan a fortalecer los lazos de amistad y fraternidad que nos unen como comunidad y nos recuerdan que el espíritu salesiano también se vive en la alegría, el espíritu de familia, la sencillez y la presencia cercana entre nosotros.

Nuestras diferentes edades, historias y experiencias enriquecen nuestra comunidad, mientras que nuestra vocación salesiana nos une en el deseo de seguir a Don Bosco y servir a Dios, a la Iglesia y, de manera especial, a los jóvenes.

Agradecemos esta hermosa oportunidad de hacer una pausa, reencontrarnos, celebrar nuestra amistad y sencillamente disfrutar de la alegría de estar juntos.

Que la alegría que compartimos como comunidad continúe fortaleciendo nuestros lazos y nos acompañe al vivir nuestra misión salesiana en nuestras familias, nuestra parroquia y entre los jóvenes.